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Hace muchos años, leí en una revista una frase que me gustó tanto que la copié (con mi letra hebraica) y la clavé en el tablón de corcho de mi habitación, entre el horario de clases y las fechas de los exámenes. No es que fuera una frase que me animara todas las mañanas, pero sí fue una que he tratado de incorporar a mi forma de ser y pensar.


Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar. Hipatia, s. V a.c.

La autora de esta frase es la griega Hipatia, científica, filósofa, inventora y matemática. Una mujer que allá en Alejandría por esos años vivía su vida, daba clases, escribía libros y se oponía al poder.



La semana pasada, leí en el períodico que Amenabar va a rodar una peli basada en la vida de esta mujer, y yo me he alegrado. Es hora de que empecemos a reconocer la labor de las mujeres en la historia, como artistas, como filósofas, como políticas... ¿Por qué en griego no leímos ni un solo poema de Safo?* ¿Por qué en literatura no estudiamos ni a las hermanas Bronte, ni a Fernán Caballero, ni a George Sand? ¿En ninguna corriente pictórica destacó una sola artista? Porque yo conozco a Berthe Morisot. Ni siquiera se mencionan, ni de pasada...



* Bueno, mi profesor de griego sí nos leyó un poema de Safo. Un saludo para "El Lupus".

Post-Edit: Había escrito esta elucubración mía para publicarla ayer domingo, pero la gala de los Oscar ha acaparado mi atención. Enhorabuena a Bardem, pero "No es país para viejos" no merecía tantos premios (quizá al mejor guión adaptado? Tendré que leerme esa novela).

Post-Edit 2: He añadido un nuevo blog a mi lista. "Querer lo que uno hace", de la "enana". Lo recomiendo porque escribe muy bien, tiene buen gusto en cine y en poesía, y es muy maja. (¿Se nota de donde le viene el talento, no?)

6:37 p. m.

Deberían haberla llamado "No es peli para viejos"



El fin de semana pasado, por circunstancias estas que tiene la vida, fui a ver dos películas. Dos películas distintas entre sí, tanto en el argumento (drama romántico y "western" policíaco) como en los actores (unos muy monos y requetecomerciales, otros con mayor reconocimiento).

Me atraían los dos por estas basadas en dos novelas, de dos escritores que en los últimos años han conseguido hacerse un hueco en el mercado editorial.

Y lo más raro de todo, es que de una me esperaba una decepción, y la otra me parecía más interesante... Pero no, resultó ser al revés.

- Expiación: Adaptar una novela es díficil, y más si es una en la que no hay solo una historia, sino que además hay una, escondida dentro de otra y otra incluso más allá de la historia. Tras ver los trailers en la tele, me llevé una enorme decepción al ver que subtitulaban a la peli "Más allá de la pasión". Que manía la de añadir subtítulos tan manidos y usados, como si creyeran que hay necesidad de encajar una peli en un género concreto o si no, nadie irá al cine.

Si ves el trailer sin conocer, lo que ves es la típica historia de amor entre una chica de familia rica que se enamora de alguien que no debe y que la familia les separa. Él se va a la guerra (2ºGuerra Mundial) y ella se hace enfermera; y gracias a las cartas de amor consigue regresar...

Por este motivo, temía ir a verla. El personaje de Cecilia es importante, pero solo tiene tres o cuatro escenas en el libro (como en la peli). El principal, el que lleva el peso de la acción, es Briony, la niña de ojos azules cuya gran boca ocasiona lo que ocasiona, y por ella la novela/película lleva el nombre de "expiación". Han respetado las mejores escenas de la novela, sin perder el ritmo que necesita un guión, y aprovecha bien los pequeños detalles del final... aunque sobraba la escena de la playa, en mi opinión.

Una recomendación, y más recomendada está la novela. Como la leí antes de empezar a escribir el blog, no puse la reseña, pero la verdad, es que no la necesita. Habla por si sola.


- No es país para viejos.

Si, me meto con los Coen. Me atrevo a meterme con esos dos paradigmas de la modernidad, cuyas películas siempre hay que alabar aunque a mi no me llegan ni a la mitad del alma. Fargo es la única que he podido ver sin quedarme dormida en el sofá (mi medidor para saber que una peli me gusta es este...)

Después de leer la última novela de McCarthy, tenía curiosidad por ver como retrataban el aire de desolación que le conozco. Sí, eso está muy bien. El oeste americano moderno es desolador, caluroso y sobre todo, vacío. Los personajes que se mueven en la peli son de novela negra: el cazarecompensas (las mejores escenas son de Bardem, sin lugar a dudas; y no lo digo por patriotismo), el hombre del montón que se encuentra con la oportunidad de su vida, y el poli harto de todo que lo único que quiere es jubilarse. Hasta ahí, también te venden una película de acción donde un asesino persigue al tipo del montón, y a su vez, el asesino es perseguido por el poli resabiado. Por el medio, algún que otro matón que dura lo que dura una tableta de chocolate en mi frigorífico.

Pues no. Tommy Lee Jones no se mueve de su despacho. El tipo del montón (spoilerazo, cuidado) muere como tres cuartos de hora antes de que termine la película, y el asesino... solo mata y mata casi ya sin tener razón. Termina y te quedas con la sensación de que te han timado.

Hay un par de diálogos destacables, y los momentos Bardem demostrando porque la gente le tiene miedo, pues bueno... pero el resto sobra. Sobra las escenas largas del desierto, sobra la charla de Tommy L. Jones con un policía retirado, sobra la última media hora en la que no ocurre nada. Sobra el monólogo final, que nos dice lo que ya sabemos desde el principio. Sobran los muertos absurdos, el matón enviado para parar los pies a Chigurn, el jefe de la oficina...

Esta película... sobra.


p.d: A pesar de no gustarme, al menos el cartel es mejor que el de Expiación...


Y encima, sé que se llevará el oscar. Dentro de lo que hay, parece que es lo mejor del año (ay, dios mío).



Cuando tengo insomnio, no me da ni por hablar con las lámparas, ni contar ovejas, ni beber leche caliente...

Primero, leo.

Si no funciona, me levanto y como algo ligero (normalmente una galleta).

Si no funciona, re-hago la cama (e incluso cambio las sábanas, en casos ya desesperados).

Si sigue sin funcionar, tomo una libreta y escribo.

Si aún no tengo sueño, me tomo una pastilla de melatonina.

Y si aún no tengo sueño, la última solución es la pantalla en negro que trato de ver cuando cierro los ojos. Creo mi propia pantalla de cine, y en vez de proyectar imágenes relajantes, la apago. Desconecto, la fundo hasta que por fin, por fin... vuelvo a abrir los ojos.

A veces, ni con esas.

p.d: El cuadro de Van Gogh es porque él sufría también de insomnio (y más recurrente que el mío, la verdad). Dalí, Tenesse Williams, Julio César, en fin... la gente estresada.