8:49 p. m.

Hoy, enredando en la red mientras leía "El País", me he encontrado con una curiosa recopilación de las películas más raras para el 2008... Y entre ellas, está...

¡Expediente X 2!

Increíble, chicos. Como fan de la serie (sobre todo de las primeras temporadas), estoy entre contenta, sorprendida y a la vez un poco mosqueada. ¿Por qué resucitar una serie cuando ya hace tiempo que terminó? ¿De qué van a hablar ahora?



En los primeros capítulos, Mulder lleva tupé y Scully usa blusas con hombreras...

¿Tan mal están las cosas con la huelga de guionistas?

A mi me encantaba Expediente X. De hecho, aún hoy recuerdo mis episodios favoritos con cariño, y no me sorprende la trama de Perdidos ni Héroes, después de haber desentrañado los secretos del gobierno estadounidense y sus tratos con los extraterrestres. Mulder fue uno de mis primeros amores televisivos. El pobre, siempre con la cabeza en las nubes, soltando sus disparatadas teorías, comiendo pipas y bebiendo vodka mezclado con helado de vainilla. Mi gran pena secreta es que no he visto las últimas temporadas de la serie, así que solo sé que Mulder desaparece y viene otro agente con el que Scully (la forense canija y gafe) no tiene igual feeling.

Eran tiempos donde no existía el E-Mule, ni el bittorrent, donde para ver una serie, tenías que esperar a que Telecinco se atreviera a emitirla.

En fin, ahora a esperar...

Un saludo!

Como ya comenté en el post anterior, yo a este actor le conocía por dos películas de esas que sabes que son malas, que conoces el final, que todo es edulcurado y falso... y aún así, las acabas viendo por la tele esas tardes de resaca y sofá.

Mi favorita de las dos que nombré es "Diez razones para odiarte", una versión moderna de "La fierecilla domada", donde Heath se marca esta canción con este baile.

Con cariño, a todos los fans del actor y a su familia.







Muchas gracias a Nayix por la ayuda prestada para colgar vídeos.




Hoy me he despertado con esta noticia:


Sí, el actor de "BrokeBack Mountain", el vaquero de mandíbula fija y mirada tierna. Tenía 28 años, mi misma edad, y en el cajón deja una película por estrenar (La segunda parte de Batman de C. Nolan), y una hija.

En la tele y en los periódicos ya han dicho bastante sobre la vida y obra de este actor. A mi parecer, yo lo recordaré siempre por otras dos películas (y aquí viene mi vena friki): Destino de Caballero y Diez razones para odiarte.

Esta muerte me ha llevado a reflexionar sobre esos actores de escasas películas (o series) que se fueron antes de poder saborear la fama... Aunque también puede ser porque el sabor de la fama debe ser amargo, no sé...

El primero, por ser más reciente: Brad Renfro. Murió de sobredosis el pasado 18 de Enero. El nombre quizá no os suene, pero os diré que fue el cliente que puso a Susan Sarandon en un apuro (en "El Cliente"), y el simple y dulce Josh de "Ghost World". (Post edit) Nayix me indicó que también tiene otra película en su haber, y una de sus mejores interpretaciones, en Sleepers.






El segundo, fue el mal parado Jonathan Brandis. Y otra vez, mi vena friki... Era Lucas Wolenzack, el personaje más joven de la tripulación del Seaquest, una serie de aventuras en el mar, un cruce entre Star Trek y Érase una vez la vida. Este fue su papel más importante, dejando de lado alguna aparición cuando era más chiquitito en series de los ochenta y poco más. Yo reconozco que en esa época de granos preadolescente (no he tenido acné, pero es una forma de decirlo) me gustaba un poco. Él y Chris de Doctor en Alaska... Creo que veía demasiado la 2.



Y el tercero, y porque parece que solo mueren jóvenes los actores... También hubo una actriz que murió joven... Pero en su caso, no fue por una sobredosis. Se llamaba Dominique Dunne, y este nombre no os dirá nada a menos que os diga que era una de las hijas mayores de la peli Poltergeist. Murió con veintitantos años a manos de su novio. Esta historia dio lugar a la leyenda negra que persigue a la peli y de la que aún no se ha librado.



De momento, no puedo dedicar más tiempo, pero me dejo a uno de esos ídolos fulgurantes que falleció también de forma rápida: River Phoenix. Aún guardo una entrevista en la Ragazza en la que decía que él no tomaba drogas y que jamás lo haría.



Con esto, y un pañuelo en la mano, espero las horas para ver el siguiente episodio de Anatomia de Grey.






Aunque aún es pronto para poner los libros del mes de este mes de Enero, ahora me doy cuenta que no puse los de diciembre, así que hago recopilatorio de memoria y aquí os dejo las reseñas.


Las navidades me han pillado un poco "out" del mundo literario, y aunque tengo libros pendientes en mi estantería, me fui a casa de mis padres con pocas ganas de leer. Y el motivo lo tuvo... el dichoso libro de Wicked.


Las últimas semanas de noviembre y las primeras de diciembre las empleé para leer un libro que, según algunas críticas, era de lo mejor en literatura fantástica: Wicked. Me atraía que fuera una revisión del mito del Mago de Oz tratado desde el punto de vista de la bruja del Oeste. Me imaginaba que, como villana que era, la bruja del Oeste sería al menos inteligente y astuta... Y nada, ni una cosa ni la otra. Una pérdida de tiempo. Malo, malísimo. Solo me lo he acabado por rabia, pero me hubiera dado igual si la bruja se despeñaba por un terraplén o se comía con patatas al mago de Oz. Elphaba ni es lista, ni lucha contra nadie, ni siquiera lo que le ocurre tiene lógica. No sé si quemarlo o hundirlo con una piedra en medio de algún lago perdido.


(Es broma, nunca haría daño a un libro... pero no sé qué hacer con él. Lo regalo al que lo quiera).



Estando en casa, buscando algo que leer y sin ganas de entrar en mi género favorito (el policíaco), encontré una pequeña joya que ya me habían recomendado hacía tiempo: Mr. Vértigo, de Paul Auster.
La historia trata de un chico que, en los años 20 en la América profunda, se le ofrece una gran oportunidad: aprender a volar. Un tipo llamado Yehudi le promete enseñar, para que en un futuro pueda trabajar en ferias y teatros enseñando su habilidad. Pero la historia no se queda solo ahí. Walt, el niño, aprende a volar, pierde la habilidad, crece y cuenta su larga vida al mismo tiempo que su país cambia como él. La prosa de Auster es como siempre sencilla y directa, pero esta historia contiene una fábula sobre la madurez y también sobre la fuerza de voluntad.
Recomendadísimo, por supuesto.
- Otro libro: "La carretera", de Cormac Mc Carthy. Es la historia de un padre y un hijo que viajan por una carretera... pero con la salvedad de que el mundo ha sido destruido por una bomba nuclear, y apenas quedan supervivientes, y mucho menos gente de fiar. En días como los últimos, tan oscuros y fríos, lo cierto es que me produce al leerlo una sensación de angustia y tristeza tal que tengo que dejarlo... pero también es emocionante. Como curiosidad, el autor tiene otras novelas conocidas, como por ejemplo "No country for old men", la última peli de los hermanos Coen. Ah, y también está en proyecto la adaptación de este libro, con Viggo Mortensen de protagonista.
Para el próximo mes, espero que me llegue a tiempo "Dossier K".
Con esto, y un saludo, me despido!

9:11 p. m.

Leyendo ayer El País, descubrí que tengo algo en común con la reina de Inglaterra...

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Las dos jugamos a la Wii!

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Un día de estos, me la encuentro por la red y la reto a una partida. Por lo visto, tengo un lado oculto como bateadora que no me conocía.

Y, superando el resfriado y evitando que no me salgan los higadillos por la boca, me presento para dar la cara a este nuevo año 2008.

(Uy, que chungo)