Otro fin de semana apasionante...

Después de desahogar mis penas en una consulta zen, ver cortos hechos con imaginación y cuatro duros por estudiantes del mundillo del guión, el sábado hice mi movimiento cultural de la semana: fui a ver la exposición de Chema Madoz, premio nacional de fotografia 2004.

No sé como describir lo que me producen estas fotografías: se puede decir que es algo entre una helada indiferencia y una sorpresa infantil. Sea lo que sea, recomiendo la exposición por varios motivos, entre ellos la maravillosa poesía visual de los objetos cotidianos (ya no miraré un piano de la misma forma, jejeje) y también porque es gratis y no se necesitan cinco horas para verla. Ideal para consumo rápido. (Edificio de Telefónica, Gran Vía, metro Gran Vía, Madrid)

El resto del fin de semana se fue en reponerme de una sonora jaqueca, ver cinco capítulos de Samurai Champloo (serie anime que recomiendo, y que ahora emite Cuatro... a las cuatro de la madrugada) y en leer "El romance de Genji". De marzo, no pasa.

p.d: Se me olvida. Por si alguien siente curiosidad, aquí hay más fotografías de Chema Madoz.

http://www.robertkleingallery.com/gallery/slideshow.php?set_albumName=madoz

p.d2: Os invito a echar un vistazo a los blogs de aquí, a la derecha. Hay de todo: desde el blog de un experto en comic y Lovecraft, hasta las mejores recomendaciones de música, cine y cualquier cosa recomendable por parte de "El recreo de Bea"... Pasando por un gallego que vive con chinos en Brasil. De locos, deliciosamente de locos.

Buenos días:

Los últimos viernes de cada mes comentaré los libros que me he merendado entre vagón y vagón de metro.

1. Los últimos días de Pompeya:

El título lo dice todo. Es una novela histórica, basada en los últimos días de la Marbella de los tiempos clásicos. Mucho niño pijo, familia de clase alta, bajos fondos y pasiones viles, aderezado con una historia de amor empalagosa como ella sola. Uf... Un suplicio. Hasta que estalló el volcán de las narices y llegó el momento emocionante, tuve que leer páginas y páginas de "te quiero mucho como la trucha al trucho". Agggh...

2. La reina sin espejo:

Después del embrollo sentimental del libro anterior, mi mente buscó refugio en el más sano de los géneros novelísticos: el policíaco. Digo sano, porque te da lo que promete, sin más ni menos. No necesitan un lenguaje enrevesado, no necesitan deslumbrarte con grandes dilemas de la humanidad... Su fin es contarte una historia, con sus claves y vericuetos, para entretener al lector. Y no necesariamente tiene que ser frívolo. Un buen personaje de novela policíaca tiene que tener dobleces, rincones oscuros, pasado que le pesa como una losa...

Reconozco que por Lorenzo Silva siento simpatía, será porque una vez me hizo una dedicatoria que me encantó (también es cierto que firmará igual a todos los lectores, pero a mí me hizo ilu) Desde entonces, he leído "En el lejano país de los estanques", "El alquimista impaciente", "Noviembre sin violetas", "La niebla y la doncella" y este libro, además de "La isla del fin de la suerte". Mis personajes favoritos por supuesto son los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, a cada cual con sus rarezas, manías, peculiaridades y circunstancias; sobre todo Vila, que a veces logra sacarme una carcajada estentórea (ya sea en plena madrugada o cuando voy en el metro)


3. El tomo 6 de XXXholic: Y deseando continuar con las aventuras de Yuko y su ayudante, en este extraño y esotérico manga de las CLAMP.

Que paséis un buen fin de semana!

5:12 p. m.



Veinte años cumplió ayer la saga de videojuegos Legend of Zelda. Allá por el 86, Miyamoto, creador de Donkey Kong y Mario Bros, aunó talento, fantasía, puzzles, historias épicas... para crear una gran saga, que sigue encandilando a fans de todas las edades y en todo el mundo.

No puedes llamarte jugador sin haber disfrutado de títulos tan mágicos como Legend of Zelda, A Link to the past, Link´s Awakening (mi favorito, sigh! Mi primer Zelda), y por supuesto el Ocarina of Time.

Sobre el nuevo Twilight Princess, el tan esperado juego de la saga, aún no se sabe la fecha de salida... Los últimos rumores apuntan al otoño del 2006.

Para despistados, este es el nuevo aspecto del protagonista (una imagen más "madura" y con tendencia al anime)

Os dejo un enlace de un artículo para conocer más sobre la leyenda:

http://www.sheikav.com/articulos/20anos.php

3:42 p. m.

El momento más sobresaliente este fin de semana fue... cuando reciclé unas botellas que andaban por casa.

En mi piso a alguien se le ocurrió que había que ser solidario con el medio ambiente (genial) y separar el cristal del cartón, los envases de plástico de los desechos orgánicos, etc... Pues hasta ahí bien... Pero las buenas intenciones se quedan en eso, buenas intenciones, cuando las botellas y los envases de detergente invaden el (escaso) hueco que disponemos para la basura.

Cuando, toda enfadada por mil razones y por ninguna en particular, empecé a arrojar las botellas al contenedor de los cristales... el sonido, la sensación de que lo que yo lanzaba se desintegraba porque yo así lo deseaba... Suena a locura, pero fue desestresante. Había un lugar donde los ejecutivos pagaban por el derecho a destrozar una habitación. Pues esto es lo mismo, pero en versión de tiradillo.

Ahora comprendo porque he soñado que me perseguía un tipo con un martillo por los pasillos de un hotel en las Bahamas.

Ayer, como tenía una tarde de las mías, es decir, moña-moña; caí en el tópico de ir al cine un miércoles y ver "Orgullo y prejuicio". Película basada en una de mis novelas favoritas, de la aguda y poco valorada Jane Austen, hecha para el lucimiento de la actriz Keira Knightley.

No me imaginaba yo a Lizzy Bennet con esos morros sin duda operados, y tampoco con esa risa escandalosa. Otros aspectos de la novela están muy bien reflejados, como la madre obsesionada con casar a sus cinco hijas (sea como sea), el padre apocado que prefiere refugiarse en los libros y en su despacho y las hermanas pequeñas, escandalosas, frívolas y con poco seso.

Eso sí, al salir del cine, hubo el típico comentario de que faltaba "un poco de pasión". Ya lo había escuchado cuando vi, años ha, "Sentido y sensibilidad". Quien dice eso, es que no ha leído a J.Austen. Ya en la película se permiten un par de licencias que en una adaptación fidedigna no estarían (una joven soltera del siglo XIX, de buena familia, por muchos pájaros que tuviera en la cabeza, no saldría en bata y camisón a dar una vuelta por la campiña inglesa. En aquel entonces, no existía el Frenadol Hot Lemon), pero bueno... Esa es la magia del cine.

Mi recomendación: Buscar en librerías "Orgullo y prejuicio", "Mansfield Park", "Emma", "Juicio y sentimiento", "Persuasión" (en mi opinión, la menos interesante)... y ocupar un lugar en esa sociedad frívola que solo miraba la cuenta corriente de las personas y la belleza externa.

En algunas cosas, avanzamos tan despacio...

Guión de: James Bond contra el Doctor Garrafón.

INT. BAR DE PRAGA - DIA

Entra JAMES BOND (35) en el bar, vestido con un impecable frac blanco. Dedica un guiño a las chicas de la barra, se inclina y, con una mirada seductora a cámara dice:

JAMES BOND
Camarero, póngame un garrafini con hielo, agitado, no revuelto.



Eso es el garrafón.

Este humilde e invisible blog se hace eco de la campaña en contra del garrafón. Para más información: http://www.fotolog.com/sedotime/

Término acuñado por amigos:
Garrafanta = Garrafón con fanta
Garrafonconcola = Garrafón con cola.
Términos de cosecha propia:
Garrafini con limón = Martini con limón.
Garrafovka con naranja = Vodka con naranja.
Garrafiña = Caipirinha.
Nota: Si vas a un bar, trata de pedirlo... A ver que te responden los camareros.